Podría ser
que la inagotable casualidad
te pusiera delante
de ti misma.
Podría ser
entonces que te miraras
como te he mirado
siempre.
No sé.
Será la posibilidad
de encontrarte en otra ciudad
algún día.
O la promesa
que nunca hemos dicho
pero que los dos
nos hemos hecho a nosotros mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario