Se nos va el tiempo
en este constante olvidarnos.
Pero no es tan problemático,
al fin y al cabo
en esto consistimos.
En esperar las condiciones
para empezarlo todo.
¿Podríamos crearlas nosotros?
Sí.
Pero es fatigoso y,
de hecho,
contraproducente.
Si con x fórmula
de lugar,
año (siquiera década),
y situaciones
es no;
quizá con y fórmula
de lugar,
año (siquiera década)
y situaciones
sea sí.
Quién sabe.
Es esta constante incertidumbre
la que fija el hilo.
La que lo deja todo atado
y bien atado
para que vengan otros "nosotros"
(mejores estrategas, seguramente)
y lo desaten.
viernes, 16 de diciembre de 2016
jueves, 4 de agosto de 2016
XIII
Quizá es el momento de entender que no hay nada más allá
del cosquilleo ese del que te hablo a veces.
Que no se puede exteriorizar con palabras
pero que tampoco es necesario.
Que puedo intentar encuadrarlo en tal o cual contexto
o darle doscientas vueltas para ponerle un nombre
pero que al final todo se resume en esas expectativas
que me guardan tus labios.
Que me encanta cuando hago el tonto intentando
poner palabras a lo nuestro y tu respuesta es
besarme mucho.
No sé.
Tengo pocas certezas (tampoco las busco)
en mi vida y creo que la mayor de todas eres tú.
Y es curioso porque vives en mí
como una incertidumbre constante que da de sí
hipótesis, posibilidades y proyectos de cinco minutos.
Pero eres esa certeza.
Eres esa verdad que solo puedo entender yo.
Y me gusta que sea así porque si alguien fuera capaz
de sentirlo así
dejaría de ser nuestro.
El nosotros que se ve desde muy lejos
pero que solo se escucha desde dentro
y con mucha atención.
Y soy consciente de que escribir esto
solo es moverme en los alrededores
y nunca en las posiciones centrales de las ganas
de besarte cada noche desde 2012.
Pero lo prefiero así.
Prefiero estos momentos de recorrido exterior
porque me permiten viajarte cuando estamos juntos.
Y ojalá nunca te llegue a entender del todo.
Ojalá siempre seas incertidumbre y dudas
para poder redescubrirte algún lunar,
alguna reacción, alguna risa, algún silencio
o alguna caricia.
Quizá es el momento perfecto para entender que
encajarte todos los días de mi vida en un puzzle que
se multiplica sistemáticamente es la mejor forma
de quererte.
Ojalá nunca nos podamos describir del todo.
Porque más allá de las vueltas que le de
nunca habrá una mejor definición que la que me diste aquella vez:
somos tú y yo.
del cosquilleo ese del que te hablo a veces.
Que no se puede exteriorizar con palabras
pero que tampoco es necesario.
Que puedo intentar encuadrarlo en tal o cual contexto
o darle doscientas vueltas para ponerle un nombre
pero que al final todo se resume en esas expectativas
que me guardan tus labios.
Que me encanta cuando hago el tonto intentando
poner palabras a lo nuestro y tu respuesta es
besarme mucho.
No sé.
Tengo pocas certezas (tampoco las busco)
en mi vida y creo que la mayor de todas eres tú.
Y es curioso porque vives en mí
como una incertidumbre constante que da de sí
hipótesis, posibilidades y proyectos de cinco minutos.
Pero eres esa certeza.
Eres esa verdad que solo puedo entender yo.
Y me gusta que sea así porque si alguien fuera capaz
de sentirlo así
dejaría de ser nuestro.
El nosotros que se ve desde muy lejos
pero que solo se escucha desde dentro
y con mucha atención.
Y soy consciente de que escribir esto
solo es moverme en los alrededores
y nunca en las posiciones centrales de las ganas
de besarte cada noche desde 2012.
Pero lo prefiero así.
Prefiero estos momentos de recorrido exterior
porque me permiten viajarte cuando estamos juntos.
Y ojalá nunca te llegue a entender del todo.
Ojalá siempre seas incertidumbre y dudas
para poder redescubrirte algún lunar,
alguna reacción, alguna risa, algún silencio
o alguna caricia.
Quizá es el momento perfecto para entender que
encajarte todos los días de mi vida en un puzzle que
se multiplica sistemáticamente es la mejor forma
de quererte.
Ojalá nunca nos podamos describir del todo.
Porque más allá de las vueltas que le de
nunca habrá una mejor definición que la que me diste aquella vez:
somos tú y yo.
miércoles, 3 de agosto de 2016
XII
Cuando labios de menta y
cuando labios de tabaco.
Cuando nos recuerdas y
cuando nos imaginas.
Nunca igual
pero siempre así.
A ti.
jueves, 21 de julio de 2016
XI
Podría ser
que la inagotable casualidad
te pusiera delante
de ti misma.
Podría ser
entonces que te miraras
como te he mirado
siempre.
No sé.
Será la posibilidad
de encontrarte en otra ciudad
algún día.
O la promesa
que nunca hemos dicho
pero que los dos
nos hemos hecho a nosotros mismos.
que la inagotable casualidad
te pusiera delante
de ti misma.
Podría ser
entonces que te miraras
como te he mirado
siempre.
No sé.
Será la posibilidad
de encontrarte en otra ciudad
algún día.
O la promesa
que nunca hemos dicho
pero que los dos
nos hemos hecho a nosotros mismos.
domingo, 17 de julio de 2016
X
La única posibilidad
sana
y factible
y real
de perderte
sería el absoluto
convencimiento
de que vamos
a volver a
encontrarnos.
sana
y factible
y real
de perderte
sería el absoluto
convencimiento
de que vamos
a volver a
encontrarnos.
IX
Qué fatiga la pelea
conmigo mismo.
Engañar a la verdad
sin decir nada.
Sin saludar al entrar
ni nada
de
nada.
No es una cuestión
de saltar
ni de salir corriendo
ni de parar.
Tiene que ver con
no querer mirar
hacia fuera
ni desde fuera.
conmigo mismo.
Engañar a la verdad
sin decir nada.
Sin saludar al entrar
ni nada
de
nada.
No es una cuestión
de saltar
ni de salir corriendo
ni de parar.
Tiene que ver con
no querer mirar
hacia fuera
ni desde fuera.
jueves, 14 de julio de 2016
VIII
Ahora que me escondes
besos debajo de la almohada
y me reservas expectativas
y proyectos y nostalgias.
Ahora llegas como si
nunca te hubieras ido
y como si nos volviésemos
a conocer.
Ahora que te recuerdo
y me recuerdas / besos
que saben a menta
en tu portal.
Ahora caminamos y
olemos las primeras
veces de las primeras
semanas de los primeros
meses.
Ahora que ponemos filtros
a nuestras fotos de
recién encontrados.
Ahora escribo pero
ya nunca escribo / sí
a tus labios y
a tus ojos y
a tu pelo y
a tu espalda y
sí a ti y sí a
nosotros.
Ahora que nos cogemos
la mano al lado
de la plaza de toros
y en gran vía
y en toda la ciudad
como siempre.
Ahora no es como siempre
pero sí / es para siempre,
sea lo que sea
esa palabra.
Ahora que te quiero
como siempre y
como nunca
y desde entonces.
besos debajo de la almohada
y me reservas expectativas
y proyectos y nostalgias.
Ahora llegas como si
nunca te hubieras ido
y como si nos volviésemos
a conocer.
Ahora que te recuerdo
y me recuerdas / besos
que saben a menta
en tu portal.
Ahora caminamos y
olemos las primeras
veces de las primeras
semanas de los primeros
meses.
Ahora que ponemos filtros
a nuestras fotos de
recién encontrados.
Ahora escribo pero
ya nunca escribo / sí
a tus labios y
a tus ojos y
a tu pelo y
a tu espalda y
sí a ti y sí a
nosotros.
Ahora que nos cogemos
la mano al lado
de la plaza de toros
y en gran vía
y en toda la ciudad
como siempre.
Ahora no es como siempre
pero sí / es para siempre,
sea lo que sea
esa palabra.
Ahora que te quiero
como siempre y
como nunca
y desde entonces.
VI
Me gusta viajar
a mi patria
de ojos verdes.
Te voy a llorar un poco
a ver
si flotas.
A ver si buceas
y me sacas
ese domingo
que tengo
clavado.
"¿Me concedes este destino?"-
te quise gritar
ayer
mientras
no dormías
aquí.
Vete lejos,
háblale a los muros
del amor.
Háblales de
nosotros.
Grítame,
que se te oye mal
desde la otra punta
de la
nostalgia.
Viaja mucho,
pero
no olvides que
tu correo
seguirá llegando
aquí.
a mi patria
de ojos verdes.
Te voy a llorar un poco
a ver
si flotas.
A ver si buceas
y me sacas
ese domingo
que tengo
clavado.
"¿Me concedes este destino?"-
te quise gritar
ayer
mientras
no dormías
aquí.
Vete lejos,
háblale a los muros
del amor.
Háblales de
nosotros.
Grítame,
que se te oye mal
desde la otra punta
de la
nostalgia.
Viaja mucho,
pero
no olvides que
tu correo
seguirá llegando
aquí.
V
A veces llueve como si
me lloraras
encima.
Se acaba septiembre...
el frío.
Llega el olvido.
Llega para quedarse.
Llega para que no
nos olvidemos de él.
Guerra de desgaste
sin banderas
ni telas de ningún tipo.
Guerra entre
tú y tú,
entre nosotros y yo.
Quema mis palabras,
quema mis cambios,
quema nuestro verano.
Quémalo todo
y míralo
desvanecerse.
me lloraras
encima.
Se acaba septiembre...
el frío.
Llega el olvido.
Llega para quedarse.
Llega para que no
nos olvidemos de él.
Guerra de desgaste
sin banderas
ni telas de ningún tipo.
Guerra entre
tú y tú,
entre nosotros y yo.
Quema mis palabras,
quema mis cambios,
quema nuestro verano.
Quémalo todo
y míralo
desvanecerse.
IV
Vamos a jugar a llover,
piel de duna
yo me escondo entre la Luna
y tú corres lejos del viento,
labios de oasis.
Vamos a calmarnos,
piel de duna,
vamos a ser sin añadidos,
sin futuro, sin pasado,
sin heridas, sin contexto,
Ensúciame la risa,
convierte mis alarmas
en silbidos jadeantes
en busca de tiempo.
Vamos a bailar el desierto,
piel de duna,
vamos a no exigirnos nada
más que una pizca
de sueños comunes.
Vamos,
piel de duna,
a no sentir el rugir hambriento
del paso del tiempo,
vamos a parar.
Cántame la vida
en gritos de vapor,
sé tuya y solo tuya
y comparte la cuidad conmigo.
piel de duna
yo me escondo entre la Luna
y tú corres lejos del viento,
labios de oasis.
Vamos a calmarnos,
piel de duna,
vamos a ser sin añadidos,
sin futuro, sin pasado,
sin heridas, sin contexto,
Ensúciame la risa,
convierte mis alarmas
en silbidos jadeantes
en busca de tiempo.
Vamos a bailar el desierto,
piel de duna,
vamos a no exigirnos nada
más que una pizca
de sueños comunes.
Vamos,
piel de duna,
a no sentir el rugir hambriento
del paso del tiempo,
vamos a parar.
Cántame la vida
en gritos de vapor,
sé tuya y solo tuya
y comparte la cuidad conmigo.
III
Tenemos que ser hoy
la lluvia, y los temblores,
y los cimientos y las miradas.
Tenemos que serlo.
Para que no lo sean otros
con peor gusto y menos tacto,
y más golpes y sin agua.
Tenemos que serlo.
No pueden ser los que matan
porque ellos no son nosotros
ni son ellos tampoco.
Tenemos que serlo
para que ellos sean solo ellos
y nunca nosotros los seamos.
la lluvia, y los temblores,
y los cimientos y las miradas.
Tenemos que serlo.
Para que no lo sean otros
con peor gusto y menos tacto,
y más golpes y sin agua.
Tenemos que serlo.
No pueden ser los que matan
porque ellos no son nosotros
ni son ellos tampoco.
Tenemos que serlo
para que ellos sean solo ellos
y nunca nosotros los seamos.
II
Firmar el contrato de no debernos nada,
de compartir algunas risas
y otras, simplemente, no.
Caminar por tu ventana en abril
y esperar a que te duermas borracha
en mi cama algún día de algún marzo.
Romper con todo lo que no sea cómodo
para poner debajo de nuestro sexo
nada más que un colchón
y encima de él nada más que una sábana
que al final terminaré quitando,
resultado del calor producido
por el choque eléctrico
de tu pecho con mi pecho.
Perder por completo la cabeza
y concentrar toda la fuerza
en mi mano derecha paseando
por Gran Vía.
Hablar de cómo todavía
nos sorprende estar dando respuesta
a los besos prometidos
en agosto.
Disfrutar de la belleza
de estar bien porque,
qué bien se está
cuando se está bien
y qué bien se está
cuando se está contigo.
I
Arena, y me besas.
Como cuando quisiste besarme
pero no queríamos.
Cemento de 12 horas
y me tocas.
Y cantas -cantamos-.
Agua, y te miro.
Y te beso, y me abrazas,
y te miro.
Nada, y te espero.
Y llegas y te hablo,
y me hablas.
Y lo haces.
Como cuando quisiste besarme
pero no queríamos.
Cemento de 12 horas
y me tocas.
Y cantas -cantamos-.
Agua, y te miro.
Y te beso, y me abrazas,
y te miro.
Nada, y te espero.
Y llegas y te hablo,
y me hablas.
Y lo haces.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)